8. Febrero 2010 por admin.

Es una iniciativa que han tenido en Japón. Colocar máquinas donde los visitantes pueden recoger libros para leer mientras esperan el metro y soportar las largas colas. Los ciudadanos japoneses son muy respetuosos y no hay la picaresca que suele haber en España, y luego, cuando terminan la lectura, lo vuelven a colocar en su sitio, para que puedan leerlo otras personas.
Pero lo curioso de este proyecto es que no te exigen rellenar ninguna inscripción ni ofrecer los datos personales. Simplemente te dicen que cuando acabes, lo dejes de nuevo en la estanteria.
Y eso que en Japón hay muchísimas personas (triple que en Madrid, Bilbao o Barcelona), tantas que contratan a empujadores de personas.
Sí, es cierto, que dentro de las oficinas de empleo, te pueden contratar por horas para “empujar” y poder hacer más ligeras las largas colas.

Pero la cultura oriental es distinta a la nuestra y a pesar de la cantidad de flujo de gente que suele coger el metro en Japón, no falta ningún libro de las estanterías portátiles que han colocado para que la cultura no falte en estos momentos de larga espera.

Iniciativa que están estudiando en Madrid, pero que deben sopesar antes de hacerlo porque no es por desconfiar, pero nosotros no somos los japoneses.
Todavía me acuerdo cuando estando en la playa donde veraneaba, había unos stands que colocaban a pie del paseo marítimo, y te dejaban coger un libro, pero pagando el precio del mismo.
Al día siguiente tenías que entregarlo y si querías seguir leyéndolo, te lo dejaban otro día, y así hasta una semana. Al final lo podías dejar y te devolvían el dinero íntegro sin pagar por haberlo leído.
Cogí un libro, pero cuando lo leí, dejé el dinero porque me lo guardé para mi biblioteca.
Estas ideas siempre me han parecido muy buenas para crear el interés por la lectura, y deberían estudiar más proyectos como éste.
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4. Febrero 2010 por admin.

Me llegó hace poco al mail un enlace para que visitara esta página cultural llamada “Revista de letras”.
Como su propio nombre indica se trata de un página web en formato de revista literaria que intenta analizar el mundo del libro, y quieren difundir la literatura por la red.
Como ellos mismos se definen:
“Siendo la letra cada uno de los signos con que se representan los sonidos de un idioma, la forma que se les da al escribir y el modo particular de escritura, Revista de letras pretende incluir, a través de Internet y en la medida de nuestras capacidades, todos los signos que representan los sonidos de una época y su literatura.”
Sus editores, Albert Lladó y David Lladó han conseguido una revista literaria donde se leen interesantes artículos y están también representados en Facebook donde las redes sociales se mueven muy bien.
Entrevistas, reportajes, críticas, crónicas literarias, primeros capítulos de algunas novelas para engancharnos a su lectura, teatro, en fin, muchas secciones que hacen de “Revista de letras” un sitio imprescindible para visitarlo y disfrutar del libro.
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3. Febrero 2010 por admin.
Curiosa imagen de una veleta que saqué en el pueblo Bollullos de la Mitación (Sevilla), donde se destaca la lanza, la espada del Quijote y la bacía del barbero que creía Alonso Quijano como el Yelmo de Mambrino.
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31. Enero 2010 por admin.

“El Cebo”, película dirigida por Ladislao Vajda es un filme olvidado por la crítica, pero que con el tiempo se ha convertido en todo un clásico del cine de suspense.
Es una coproducción Hispano-Alemana-Suiza del director húngaro, que hizo películas memorables en España como: “Mi tío Jacinto” o “Marcelino pan y vino”.
Esta película la vi hace mucho tiempo, en un programa de Jose Luis Garci y al término del filme, comentaban en una mesa redonda los críticos sobre su impresión personal, escenas que nos describen cosas que se nos pasaron, y que al visionarlas de nuevo, comprendemos mejor lo que nos quiso decir el director, en fin, una obra que me dejó marcado porque toca un tema espinoso: el clima de tensión que se crea en una pequeña comunidad rural, por un asesino de niñas y lo que es más raro: lo hace a plena luz del día.
Un comisario retirado se hace cargo del caso, porque le prometió a la familia de una de las niñas asesinadas que encontraría al asesino; aunque el método que utiliza (el cebo), no sea muy apropiado, pero que a su vez es efectivo.
Rodada en blanco y negro, hace que el filme sea más angustioso y que el asesino, que todos sabemos quién es, siempre vaya vestido de negro, y se asemeja mucho a la película “M, el vampiro de Düsseldorf” en lo que se refiere a temática.
“El Cebo” es una obra sublime, en el que cada fotograma, cada diálogo, está estudiado al milímetro, y las pesquisas que va encontrando el comisario retirado, a partir de un dibujo que hizo una de las niñas asesinadas, Greta Moser, va cuadrando hasta encontrar al gigante asesino.

El hombre-gigante vestido totalmente de negro en el bosque, ofreciendo erizos de chocolate a la niña, la marioneta a su derecha que le gustan a todos los niños, y al fondo, el coche negro y un dibujo de una cabra montesa a su lado.
Un dibujo inquietante que el comisario va descubriendo a través de su amigo el psiquiatra y donde va preparando el cebo humano para atrapar al asesino.
Una obra indispensable que se desarrolla en un lugar idílico, rodeado de montañas y frondosos bosques, y nunca esperamos que pueda estar el terror de día, un asesino de niñas y un pueblo aterrorizado ante este hecho, lo que hace que la película se convirtiera en un clásico del suspense.
Obra para ser recordada, y que a pesar del tiempo en que se hizo (1958), hace poco la he visto de nuevo en un canal de pago y me ha asombrado por cómo trata el tema del suspense, y a pesar de hablarnos de un asesino de niñas, hasta en la última escena no hay nada macabro para sorprender al espectador, sino todo lo contrario; todo el peso recae en los personajes y en sus diálogos, para formar una película magistral.
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29. Enero 2010 por admin.

Nos ha abandonado J. D. Salinger, el escritor neoyorquino, a los 91 años de edad.
Jerome David Salinger se convirtió en todo un misterio desde el año 1965, cuando se retiró a su casa y no concedió ninguna entrevista ni permitió que le hicieran fotos. (Una curiosidad: si buscan fotos del escritor, siempre aparece ésta y la última de mayor, que han sido las dos únicas fotos que han podido retratar de él).
La publicación de su obra “El guardián entre el centeno” le marcó profundamente porque se convirtió en todo un éxito literario. El protagonista de la novela, Holden Caulfield, se convertía con su rebeldía en un Huckleberry Finn moderno y revolucionó a muchos adolescentes de todo el mundo.
Tal fue el éxito que se convirtió en uno de los libros incluso polémicos, ya que fue utilizado por varios asesinos como el que atentó contra el presidente Ronald Reagan, o el que asesinó a John Lennon, y también al que mató a Rebecca Schaeffer; todos confesaron que leyeron la obra de J.D. Salinger “El guardián entre el centeno”.

Se convirtió en un libro de culto y después de este gran éxito sólo hizo tres obras más y se encerró para siempre. Fue considerado como uno de los autores más brillantes, e incluso llegaban a considerarle el nuevo Raymond Carver.
Pero el éxito lo abrumó, y como esto no se lo esperaba desistió de hacer entrevistas, de salir en televisión, de hacer presentaciones, en fin se convirtió en un fantasma viviente hasta el miércoles pasado que nos dejó para siempre.

Os dejo con la última foto que pudieron sacarle a este genio de las letras, que se convirtió en leyenda con tan sólo una obra, como le ocurrió a Juan Rulfo que con su “Pedro Páramo” pasó a la historia de la literatura.
Salinger decía: “Estoy en este mundo, pero no soy parte de él”
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